
Las Muertes Del Creyente
Fernando Monroy
Fernando Monroy
fernandomonroy27@yahoo.com
San Salvador - El Salvador
Iglesia Cristiana
Texto: Filipenses 1:21
“Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia”.
Introducción:
Para que la vida en abundancia de la cual predicó el Señor y la vida del Espíritu sean manifestadas en nosotros debemos de entender que debemos hacer morir varios aspectos en nuestra vida; eso es las muertes del Creyente, Pablo no se refiere a que solamente el morir (físicamente y con Cristo en el corazón) es ganancia, sino también se refiere a que las muertes del creyente son ganancia por que se vive en Cristo.
Las Muertes del Creyente:
1. Morir al pecado.
2. Morir a la ley de los miembros.
3. Morir a los principios de este mundo.
4. Morir a nuestra vida (Nuestro Yo).
1- Morir al pecado:
Debemos entender que una cosa es pecar y otra es practicar el pecado, los
Cristianos pecamos pero ya no practicamos el pecado, el cuerpo de pecado, el viejo YO fue aniquilado.
Rom. 6:6
“sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado”.
Rom. 6:11
“Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro”.
2- Morir a la ley de los miembros:
Reconocemos que muchas veces en nuestra vida queremos hacer lo bueno, pero terminamos haciendo lo malo (pecando), como lo decía Pablo. Existe una ley en nuestros miembros (todo nuestro cuerpo, extremidades, pensamientos, etc.) que lo atan y atraen al pecado como un imán al hierro, pero en Cristo hemos muerto a esta ley y nuestro cuerpo sirve a Cristo para expandir el Reino de los Cielos.
Rom 7:5
“Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte”.
Col 3:5
“Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría”.
3- Morir a los principios de este mundo:
Entendemos que en este mundo hay principios, deseos, deleite pecaminoso que nos es atractivo, pero sabemos que debemos vivir una vida cristiana guiada por el espíritu y por el evangelio de Jesucristo.
Colosenses 2:20
“Con Cristo vosotros ya habéis muerto a los principios de este mundo, ¿por qué, como si todavía pertenecierais al mundo, os sometéis a preceptos tales como?”. (BAD = Biblia al Día)
1Juan 2:16
“Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo”.
Rom 8:13
“porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis”.
4- Morir a nuestra vida (Nuestro Yo):
Debemos entregar nuestra vida, sueños, presente y futuro a nuestro dador de la vida que es Dios y a su obra aquí en la tierra.
Mar 8:35
“Porque todo el que quiera salva su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará”.
Conclusión:
Como creyentes debemos de morir a lo antes expuesto ya que el evangelio de Jesucristo es mucho más que congregarse, que tener privilegios, etc. Este nos permite edificar nuestro ser espiritual, sembrar en la tierra para cosechar en el Reino. El aceptar el sacrificio de Cristo, el bajar a las aguas (bautismo), la llenura del Espíritu Santo en nuestras vidas, son parte del proceso para que vivamos la vida abundante de la cual predicaba Jesús, nuestra vida terrenal debe ser rica espiritualmente.

By cristiana

brotherfrikeado


















No es posible servir a dos Señores sin amar mas auno que a otro. Nuestra permanencia en este mundo y la convivencia con nuestro ser carnal no señalan la necesidad de morir a nosotros mismos para que Dios incremente en nosotros. En realidad ls deseos de mi carne se revelan a los deseos de mi espiritu. La humillacion de corazon es una forma importante. Cuando no quiera orar o buscar a Dios por cansancio o flojera es cuando mas debere hacerlo porque estos dos deseos se oponn y soy yo el que decidire a cual servir, si a mi carne para muerte o a mi espirirtu para vida. DTB. Te deseo PAZ.