¿UN FUEGO EXTRAÑO?
La Palabra de Dios dice: El avisado ve el mal y se aparta o se esconde... Prov.27:12
En una oportunidad hablaba con mi padre, él es pastor, y conversábamos acerca de la palabra de Dios, y nos referíamos acerca del pecado, y llamó mi atención porque hizo mucho énfasis en esta cita bíblica, El avisado ve el mal y se esconde... y él me preguntaba y ¿Quien es el avisado? yo escuchaba su apreciación acerca de esta cita con mucho entusiasmo y me respondió, “el avisado es aquel que está atento a su palabra, sino está atento jamás podrás ser avisado” yo me dije, sabias palabras, muy cierto. Como podrá un hijo de Dios que se precie de ser su hijo no estar atento a los avisos.
Leía además esta porción en 1ra Pedro "Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría". 1ra Pedro 4:12 Y me decía, a veces nos extrañamos cuando nos viene un fuego de pruebas y nos preguntamos ¿Y esto por qué es, y a qué se debe? Bien solo creo que debemos meditar ¿El Señor me avisó de esto? ¿Yo lo veía venir? Estoy segura que en las dos interrogantes es afirmativo. Dios avisa cuando viene prueba y también cuando estamos en peligro de pecado Amos 3:7
Si estás pasando por un fuego extraño y estás bien con Dios, no te sorprendas Dios está contigo para ayudarte, si por el contrario sabes que es debido a algo que hiciste mal, un pecado, su palabra dice: Un corazón contrito y humillado no despreciara Dios Jamás, Sm. 51:17 él que confiesa su pecado y se aparta alcanzará misericordia. Prov. 28:13
Es muy importante para nosotros sus hijos, estar atentos la voz de nuestro Padre, ella vendrá muy suave desde nuestro interior porque somos templo y morada de su Santo Espíritu, vendrá asimismo, al leer su Palabra, de otra forma vendrá a través de la voz del pastor por medio del mensaje de su palabra. Dios habla siempre a sus hijos, estemos atentos.
Dios les bendiga abundantemente
Por Marlene de Sama




















